Publicado: 15 de Diciembre de 2014

A la hora de ahorrar en calefacción durante el invierno, el aislamiento es la clave: poner alfombras, mantener las persianas bajadas en las horas en las que no pega el sol o revisar grietas y rendijas y taparlas con burletes, son buenos consejos para mantener el calor sin tener que encender la calefacción. 

Los expertos aconsejan mantener la casa en invierno a una temperatura de 20 grados en las habitaciones y 23 en las zonas comunes. En estas últimas es más sencillo porque acumulan el calor de los aparatos eléctricos (luces, televisión o aparatos de música), pero en todas ellas lo más importante es retener el calor al máximo. Si baja de esa temperatura no nos quedará otra que encender la calefacción.

Según los datos del IDAE -instituto para la diversificación y ahorro de la energía- entre el 25 y el 30% de la energía que se produce en los hogares se destina a cubrir lo que se pierde por las ventanas. Los dobles cristales pueden evitar hasta en un 50% las pérdidas, disminuyen las corrientes de aire, la condensación del agua y la formación de escarcha.

Lo primero que tenemos que tener claro es que a través del cristal podemos absorber el 89% de la energía solar que calienta los cuartos, por lo tanto, durante el día, si hace un día soleado, debemos aprovechar para recoger todo el calor que podamos. Son las horas en las que se recomienda ventilar la casa para no perder excesivo calor. Con 10-15 minutos diarios de ventilación en invierno es más que suficiente.

Cuando se va el son ya no tenemos ganancia de calor, por lo que se recomienda bajar las persianas. Perdemos luz, pero ganamos temperatura. Además, si son de madera aíslan mucho más que las de plástico. Unas cortinas gruesas opacas son también una buena barrera contra frío.

Para evitar la sensación de frío, se pueden utilizar aislantes como alfombras y alfombrillas en la cocina y los baños.  El mármol, cerámica e incluso el hormigón o la tarima son rutas por las que se fuga el calor y la tela sirve de aislante.

Por último, según la organización de consumidores y usuarios (OCU) hay una serie de reformas que pueden servir para gastar menos calefacción y reducir el consumo de energía en un 50%:

- paneles de lana mineral en la pared: la mejor opción si tu casa no tiene cámara de aire entre el muro exterior y el tabique interno. La pega es que pierdes espacio interior.

- inyección de lana mineral: cuesta más, pero no altera el espacio interior de tu casa.

- cambiar las ventanas.

Artículo visto en http://www.idealista.com/news/finanzas-personales/hogar/