Si han cambiado las necesidades de tu familia, quieres ganar espacio o simplemente estás pensando en dar un nuevo aire a tu baño, cambiar tu antigua bañera por un moderno plato de ducha puede ser la solución que estás buscando.

Estas son sólo algunas de las razones por las que querrás hacerlo:

Seguridad

Las bañeras presentan un alto riesgo de accidentes, especialmente en personas mayores y niños, ya que el material porcelánico que recubre la mayoría de las bañeras es muy deslizante, lo cual se agrava al utilizar gel de baño, champú u otros productos de higiene personal. Su altura, generalmente comprendida entre 40 y 50 cm., constituye un factor de riesgo añadido para personas mayores y/o con deficiencias motoras.

Funcionalidad

Debido a sus dimensiones y a su accesibilidad, el plato de ducha es un elemento mucho más funcional y práctico que la bañera y permite optimizar mucho mejor el espacio, consiguiendo así más sitio en tu baño.

Ahorro

Al usar la bañera consumes aproximadamente diez veces más agua de la que empleas al ducharte. Usando plato de ducha en lugar de bañera ahorrarás el 90 % en agua y energía.

Estética

Actualmente existen en el mercado una gran variedad de acabados que se adaptan a cualquier baño para mejorar su aspecto y hacerlo más cómodo.

Ayudas

Muchas comunidades autónomas ofrecen subvenciones para el cambio de bañera por ducha cumpliendo unos requisitos mínimos.

Publicado: 7 de Septiembre de 2014