Publicado: 10 de Noviembre de 2014

Esta estación del año es, junto con la primavera, el mejor momento para realizar reformas en nuestra vivienda, ya que las estaciones de transición son las más adecuadas para acondicionarlo de cara a las temperaturas más frías o más cálidas que están por llegar.

A continuación relacionamos cuatro buenos motivos para que te animes a reformar tu hogar en otoño:

Condiciones climatológicas: En otoño disfrutamos de un tiempo ni demasiado frío ni demasiado caliente lo cual es una ventaja si estamos pensando, por ejemplo, en pintar, ya que ambos extremos son muy negativos para dar unas manos de pintura a las casas. Las temperaturas altas aceleran el secado de la pintura, generando problemas como el surgimiento de ampollas y las temperaturas frías ralentizan el secado de la pintura. Además el invierno y la primavera suelen ser las estaciones del año más húmedas, por lo que septiembre, octubre e incluso comienzos de noviembre se presentan como fechas ideales para estos trabajos.

Menos molestias para los vecinos: En esta época del año las ventanas suelen permanecer cerradas, por lo que se reduce el ruido y el polvo que les pueda llegar a las viviendas contiguas a la nuestra.

Mejores precios: En verano todo parece quedarse paralizado para reanudar la actividad en septiembre con mayor ímpetu. Las empresas y profesionales se esfuerzan por conseguir el máximo número de encargos posibles y, como ya queda menos para finalizar el ejercicio en curso, las promociones y descuentos suelen ser más interesantes.

Efecto psicológico: En otoño terminan las vacaciones y renace en todos nosotros el deseo de cambio y renovación.

A esto se suma la circunstancia de que muchas personas no pueden vender su casa para comprar otra que les guste más por culpa de la crisis, por lo que reformar nuestra vivienda actual se perfila como la opción más económica para convertirla en un espacio más acogedor y confortable. Además, si en un futuro tenemos la intención de vender nuestra casa es evidente que si está bien reformada y es acogedora será mucho más fácil de vender que una con suelos estropeados, instalaciones viejas o manchas de humedad.