La pintura es uno de los elementos más económicos y versátiles a la hora de renovar la decoración de tu hogar. Con pintura no sólo daremos un aspecto más limpio y nuevo a nuestra vivienda sin gastar mucho dinero sino que admite diferentes técnicas de efectos decorativos para un acabado más moderno.

La elección de pintura vendrá determinada por el uso que le queramos dar a la estancia en cuestión. Si hablamos, por ejemplo, de baños y cocinas será necesaria la elección de pinturas anticondesanción y/o antihongos, ya que son pinturas resistentes que forman una capa impermeabilizante.

Básicamente el tipo de pintura puede dividirse en dos grupos, que a su vez pueden presentar distintos acabados (satinado, mate o brillo):

-  Pintura al agua (látex): Se diluyen y limpian con agua

-  Pinturas al aceite (esmaltes): Se diluyen y limpian con aguarrás

Las pinturas al agua cubren bastante bien si no se busca un cambio muy radical y son fáciles de aplicar. Se usan tanto en techos como paredes, pero no se aconseja su uso sobre madera o metales.

Las pinturas al aceite son muy resistentes, secan rápido, son de fácil limpieza y pueden aplicarse sobre madera y hierro. Su único inconveniente es que resaltan cualquier imperfección que presente la superficie, por lo que hay que tener en cuenta antes de decidirse por este tipo de pintura que la superficie debe estar en perfectas condiciones.

En cuanto a su acabado, las pinturas satinadas (ideales para paredes) tienen una terminación sedosa, son de secado rápido y son fácilmente lavables, pero son más costosas que el resto y marcan las imperfecciones de la pared.

Para disimular las posibles imperfecciones de nuestra pared, la opción más económica son las pinturas de acabado mate, pero por el contrario, son menos resistentes al lavado que los acabados satinados y brillantes.

Las pinturas brillantes son al aceite y se usan sobre todo sobre madera y metales. Sólo en algunas ocasiones se utilizan para pintar las paredes de lugares públicos como hospitales o colegios porque son resistentes y lavables pero poco decorativas.

Por último, es recomendable elegir siempre pinturas de calidad, aunque puedan resultar un poco más caras, ya que garantizan siempre un color uniforme y una mayor duración en el tiempo. 

Publicado: 6 de Octubre de 2014