A pesar de querer realizar reformas en nuestro hogar, habitualmente nos quedamos paralizados por el temor a que se nos dispare el presupuesto. Sin embargo, es posible hacer pequeñas remodelaciones y cambios con poco esfuerzo y sin invertir mucho dinero.

El primer paso antes de iniciar la reforma es evaluar los puntos fuertes y débiles de nuestra vivienda y hacer un presupuesto ajustado a nuestras necesidades valorando si incidiremos más en la reparación y/o sustitución de algunos elementos o en la decoración. Planificar nuestro proyecto es fundamental para no cometer errores futuros.

Si necesitamos reparar las tuberías, la solución más novedosa consiste en aplicar una capa de resina especial, cubriendo el interior de la tubería vieja, de esta manera se crea una segunda tubería por la que circulará el agua libre de cualquier residuo metálico. Esto nos evita tener que levantar suelo y romper azulejos. Otra solución es ponerlas a la vista y pintar los tubos del mismo color que la pared.

Si es alguno de nuestros electrodomésticos el que necesita ser sustituido recurriremos a las muchas promociones y ofertas que se ofrecen a lo largo del año o contrataremos a un profesional para su reparación, si ésta saliese más económica.

Cambiar puertas y ventanas es uno de los apartados más caros en la reforma de una vivienda, pero si realmente se encuentran en mal estado, debemos plantearnos su sustitución.  Si sólo es necesario dar un aire nuevo a las puertas, bastará con lacarlas.  En cuanto al color, blancas suponen un acierto seguro. Las ventanas quedarán como nuevas si se lijan y se pintan sus marcos. También se pueden colocar cortinas que, además de cambiar el aspecto de la estancia, servirán de aislantes para evitar el exceso de frío o calor.

Por otro lado, si de lo que se trata es de dar un aire renovado, esto puede hacerse mediante un cambio en la decoración, la pintura y/o la distribución de la iluminación. En la actualidad existen nuevos materiales como los vinilos para muebles y paredes que cambian totalmente el estilo de una estancia. Además con la pintura se puede mejorar cualquier rincón de nuestro hogar, haciéndolo más agradable o ampliando espacios, y jugando con los puntos de luz y los espejos no sólo optimizaremos nuestro uso de la electricidad sino que podremos crear efectos ópticos para ganar luminosidad.

En cuanto a la cocina y el baño, la solución más económica pasa por panelar los electrodomésticos, forrar los muebles con vinilos de diseños modernos o pintar los azulejos con materiales especiales que, además, cubrirán cualquier desperfecto. Si a su vez cambiamos los tiradores de los armarios y puertas, la grifería, ponemos cortinas de colores vistosos y decoramos con algún elemento llamativo tipo fotomural o un reloj original nos quedará una cocina y/o baño bonito y renovado.

En los dormitorios y el salón bastará jugar con los textiles (tapizado de sillas, cortinas, cojines…) y la colocación de los muebles para cambiarlos completamente. También podemos ganar espacio sustituyendo estanterías por baldas o destacar un rincón en especial pintando una pared o poniendo papel decorado en esa zona.

Finalmente,  en caso de que necesitemos comprar materiales, podemos recurrir a los almacenes de derribos y outlets que ofrecen excedentes de fabricación y series descatalogadas con una rebaja de hasta el 70%

Publicado: 27 de Octubre de 2014